Durante esta campaña estamos comprobando que, contra lo que ha parecido durante la última legislatura, PP y PSOE sí con capaces de entenderse. No han llegado a consensos o han dejado para el arrastre los existentes en cuestiones de Estado como la justicia, la educación, la lucha contra ETA o el modelo territorial. Pero sí parecen ahora entenderse a las mil maravillas para un objetivo tan democrático y patriótico como la exclusión de los demás partidos del debate político preelectoral. Para PP y PSOE, la política española es cosa de dos, y todo el que se oponga a su oligopolio político es ocultado. Llevamos días y días en que los informativos de la televisión pública tienen como noticia más destacada asuntos de tanto interés como la forma de la mesa en la que van a hablar Rajoy y Rodríguez Zapatero, o las personas encargadas de cronometrar sus intervenciones. Como si la noticia fuera el debate mismo y estuviéramos en la segunda vuelta de unas elecciones presidenciales y no, como es el caso, en la única vuelta de unas elecciones de parlamentarios a las que concurren diversos partidos.
Escrito por Manolo 