García Martínez tuvo la amabilidad de invitarme a su “entrevista impertinente” (que fue cualquier cosa menos impertinente). Después de semanas de explicación del ideario y el programa del partido en actos electorales de todo tipo, fue un placer disfrutar de una conversación relajada e informal que combina la política y cierto cachondeo. Además he descubierto el excelente queso de Jumilla (el vino ya lo conocía).
Podéis leer la versión escrita de la edición digital de La Verdad.

Escrito por Manolo 