Los libros están llenos de citas de frases épicas, brillantes, emocionantes, melancólicas o ingeniosamente divertidas que los grandes hombres y mujeres pronunciaron (o supuestamente pronunciaron) en momentos clave de la historia. Sin embargo, la frase clave de uno de los episodios más angustiosos y bochornosos de nuestra transición democrática fue esta afirmación tan lacónica y aparentemente banal. Y fue emitida por una persona, Sabino Fernández Campo, que, por el puesto que ocupaba, debía ocupar un discreto segundo plano.
Los que vivimos aquellos momentos y los que, sin haberlos vivido, se hayan informado a través de libros o reportajes, no olvidaremos que, si la intentona golpista fracasó fue, entre otras cosas, porque el entonces jefe de la Casa Real estuvo a la altura de las circunstancias. Y esa frase fue sin duda su momento más brillante. Descanse en paz.

Octubre 26, 2009 a las 8:08 pm
Al General Armada , lo tuvo antes el Rey , en el mismo cargo de la Casa Real, pasados los años a Sabino lo nombró Conde de Latores . Sí, la frase fué importante.
Octubre 27, 2009 a las 10:51 am
Lástima que el Rey no estuviese a la altura el día que le jubiló.
Octubre 27, 2009 a las 3:46 pm
Yo no sé porqué, pero cuando me enteré de su fallecimiento, me emocioné. Habia muerto una persona generosa e integra.