Y seguimos

Seguimos celebrando actos electorales por toda la Región. Y ¡por fin! conociéndonos, porque estamos construyendo un partido a la vez que hacemos la campaña. Hemos tenido encuentros en diversos lugares, y los llamo encuentros porque no son mítines al uso, sino charlas-coloquio. Por hablar sólo de la parte que me toca, yo he hablado y escuchado en San Pedro del Pinatar, Los Alcázares, Mula, Molina de Segura, Alcantarilla, Lorca, Totana, Alhama, Yecla y Caravaca. Y otros candidatos lo han hecho en otros tantos lugares. Además, claro, de atender a cuantos medios de comunicación se han prestado a ello.

Y la sensación sigue siendo la misma. Que la gente agradece que se le hable como si fuera mayor de edad. Que nuestro mensaje es necesario para introducir un mínimo de sensatez en la política española. Que nuestra transversalidad es un respiro frente al sectarismo imperante. Y que, por fin, damos a muchas personas la oportunidad de votar a favor y no de abstenerse, votar en blanco o votar en contra. Pero seguimos sin romper del todo el muro de la invisibilidad. Todavía hay tiempo. Aprovechemos los días que quedan de campaña pegando carteles, repartiendo trípticos y octavillas, mandando SMSs y correos electrónicos, con el boca a boca. Y demostrando que existimos en los dos grandes actos que quedan: el de Murcia el jueves y el de cierre de campaña en Cartagena el viernes.

¡Ánimo, que estamos a punto de dar un susto!

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2 Responses to Y seguimos

  1. José Ma. Lizán dice:

    Animo, soy murciano de nacimiento y vivo en Barcelona desde el 88, espero que aunque los resultados en estas elecciones no sean todo lo buenos que debieran, no os desanimeis. yo os voy a votar.

    Un saludo

  2. Almatina dice:

    ¡Ánimo! ¡1 escaño en Madrid en una primera candidatura en un país como éste, tan bipolarizado es todo un éxito!

    Desde el feudo del PP en Murcia ,que es especialmente rancio y duro en su ala más radical de extrema derecha, es todavía si cabe más difícil aportar una solución objetiva en la política local, pues la política oposición es flojo o inexistente: un partido como el PSOE que es débil y no responde en absoluto a las expectativas reales de la Región, y una IU irreal y utópica.
    Y ante una mayoría absoluta del PP que se aprovecha del miedo de sus acólitos de perder todas las especulaciones del negocio inmobiliario, al ser una estrategia política condicionada por ganarse el favor de los nuevos ricos, como la panacea del éxito rápido y especulativo, que se ha ido gestando con drástico fin en éstos últimos años, (por cierto se veía venir incluso desde hace 5 años cuando llegué de Madrid, lo que me sorprendió fue lo fácil que era que se tragaran una maniobra tan burda), no caben medias tintas, hay que basarse sobre datos reales, quitarles el miedo al cambio, experiencia reconocida como traumática y terrible, en zonas donde el desarrollo económico, social y cultural ha sido tan excesivamente lento en el pasado y tan excesivamente rápido en la actualidad

    Avisé también entonces, que toda esa costumbre de mostrar esa opulencia, tan de complejo de inferioridad de provincias, les traería problemas, pues como ya pasó en sitios más avanzados, todo ese vistosismo de nuevo rico enseñando coches de lujo y oropeles varios se les iría cuando empiecen a subir los índices de criminalidad, a robar con extrema violencia y sin tapujos en chalets aislados, secuestrar a notarios, abogados, joyeros, banqueros y familias etc., y se den cuenta que desde hace 20 años en las grandes capitales españolas, la gente que de verdad tiene poder y dinero lo invierte en bienes “invisibles ”: bolsa, viajes y formación para sus hijos en colegios internacionales, que las casas por fuera son neutras, que los coches para ir a la ciudad son utilitarios para no levantar sospechas, que la ropa es de buena calidad, pero sin grandes marcas exteriores y los caprichos los guarda uno en casa y no a la vista de gente con pocos escrúpulos.

    Como experta en trato profesional con la gente de bien de Madrid lo puedo decir, pues con sorpresa veo que el maravilloso costumbrismo local no haya sido aprovechado más que para sacar tajada política, pero no se ha valorado como es debido; se ha caído en craso error (muy conveniente al PP desde luego) de que toda opción política va en contra de ese costumbrismo más arraigado, cosa no sólo no cierta, sino que fiestas que podrían ser de uso y disfrute nacional e internacional, se han “solapado” interesada y convenientemente para mantener al ABSOLUTAMENTE DESINFORMADO votante murciano al compás del ritmo que les interesa que bailen (“es que nadie nos quiere”, “es que hay un complot contra nosotros”), es ahí donde se ve que tanto la Iglesia como el PP, tiene un público ideal: desinformado, poco acostumbrado al cambio positivo, fácilmente manipulable y además con una zanahoria delante de los ojos que es el éxito fácil, rápido y sobretodo muy visible (lo que se ve lo mucho que les “importa” la gente del lugar, riéndose de ellos en la intimidad a base de desvíos masivos de dinero).

    Me recuerda a los países africanos en los que el espabilado del lugar les regala espejitos a cambio de diamantes, y todavía lo hacen rey del pueblo, me indigna de unos que sean tan poco escrupulosos y de los otros que sean tan ciegos y necios.

    De ahí que en ese descalabro económico por causa de la especulación, que en unos meses veremos en todo su esplendor, caigan todos esperando como tabla de salvación (de ahí esa mayoría tan absoluta), promesas que evidentemente no serán cumplidas, pues la gestión y coordinación económica es pésima, interesada e irreal, y está muy arraigada en el inconsciente colectivo tradicionalista, colectivo con mucho recelo ante los cambios de cualquier índole.

    Ésa es mi opinión personal con respecto a la penosa opción política del lugar, que por supuesto sólo es mía y estoy convencida que es absolutamente minoritaria.

    Con respecto a UPyD , los conocí por sorpresa y de casualidad, a través de un mitin de Rosa Díez que apareció en el periódico, mientras lo leía renegando en una cafetería de la irrisoria política local, y de cómo los engañan como a chinos, que a ojos de una que ha visto mucho mundo, y tiene algo de autocriterio, es bastante.

    Sólo pude asistir a una comida con mi hijo pequeño en Murcia, en el Malecón, pero vi otro universo.

    Me pareció que volvía a vivir en una ciudad normal, donde la gente habla, comenta, opina y nadie le criminaliza, está bien lo que opines y además te siguen hablando, me sorprendió la ensalada de colores, pero todos tenían opiniones muy diferentes en algunas cosas (religiosas, políticas, y de deportes) pero sólidas, personales y bastante interesantes; digamos que creo que estábamos lo mejor de cada casa, pero mucho más tolerantes, más dinámicos y positivos, todos queríamos una ciudad mejor y un mundo mejor para nuestra familia, y estámos dispuestos a formar activamente parte de ello, gente que en la vida nos habíamos movilizado para nada jamás, nos encontramos de repente allí sin saber muy bien que hacer, pero muy contentos.

    Fue un sentimiento generalizado de que había que hacer algo al respecto, pues estábamos cansados de esperar que decidieran por nosotros como niños pequeños.

    También me sirvió para apreciar claramente el optimismo y la energía positiva que se desprendió allí entre los asistentes, y por primera vez tomar partido directamente por una posición justa y razonable. Incluso tuve la sensación de haber adelantado varios años en una hora, en Murcia, de poder imaginarme una ciudad moderna y deliciosa donde mi hijo pudiera sentirse orgulloso de su ciudad de acogida con nuestros amigos de fuera, sin necesidad de avergonzarnos y disculparnos por la suciedad de las calles, los sitios cerrados, la impuntualidad tercermundista de los servicios, el ínfimo nivel educativo y cívico del camarero del taxista, o de los jóvenes que escupen en la calle, de dejarte los tacones en las calles, de pisar cacas en el centro, de estar todo cerrado los fines de semana.

    Me gustaría una ciudad de la que me sintiera orgullosa de ver una Semana Santa mejor gestionada, explicada y dinamizada para los que no somos de aquí, un turismo real donde poder enseñar en poco tiempo a mis amigos de USA, Suiza o Canadá , para hacer comidas en la huerta cuando vinieran, de ver EN CONDICIONES “europeas” las mejores playas, parajes, vinos, castillos, rutas y agroturismo, sin estar constantemente expuestos a incidentes desagradables.

    Y sobretodo un cambio radical en el marketing de cómo hacer las cosas, a gestionar y coordinarlos servicios de una forma profesional y eficaz y no tan tercermundista y de pésimo gusto (remodelar un molino del Sg. XVIII no es pintarlo de rosa y muebles de Ikea estilo”rústico”, lo siento, pero no cuela, y además es muy doloroso de ver). El patrimonio histórico de aquí es espectacular pero está maltratado y derruido, por lo que la cultura histórica y de raíces se reducen a pocas cosas visibles.

    Por fin un atisbo de esperanza y cambio positivo y optimista en la política real de la zona más difícil políticamente de España, me parece un reto sano y un éxito que una formación de éstas características haya calado tan rápido en una zona tan desengañada.

    Evidentemente la inexperiencia y la novatada de ser “jóvenes” en esto nos ha jugado malas pasadas, pero el sábado a la hora de votar me dí cuenta de que por fin mi voto no caía en saco roto, que sería útil y que quizá en un futuro Murcia fuera lo que en todo su potencial merecería ser y no un reducto rancio y atrasado de lo que siempre ha sido, y que tan mala fama le ha traído.

    Siento no haber estado el sábado allí en la cafetería, pero me hubiera gustado, no leí el correo hasta hoy.
    Saludos

    ¡Felicidades y vamos para adelante!

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