Mondragón y la autocrítica de Llamazares

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Hoy he escuchado parte de una entrevista a Llamazares en Radio Nacional. El tono general era de autocrítica en el peculiar sentido que esa palabra tiene en la tradición comunista. O sea, hacerle la “autocrítica” a los demás y condenar (por falta de autocrítica, claro) a todo el que no pida perdón por los errores cometidos. La “autocrítica” de Llamazares no dejó títere con cabeza: la ley electoral (al parecer el tema central del discurso de IU en la intimidad durante la pasada legislatura), los medios de comunicación, el PP, el PSOE y algunas cosas más que no recuerdo. Lo único que se salvó de la dura autocrítica de Llamazares fue IU. Bueno, para ser exactos, Llamazares sí hizo algo de autocrítica a IU: han hecho una fantástica labor, pero no han conseguido que los ciudadanos se enteren (a ver si se creían que los zoquetes ciudadanos se iban a librar de la rigurosa autocrítica de Llamazares: ellos desviviéndose por nosotros y los brutos de nosotros sin enterarnos). De sí mismo nada. Su labor como diputado y portavoz debió de ser estupenda, porque una de las conclusiones de su autocrítica es que debe seguir ocupando su escaño. Alguien de su confianza deberá algún día explicarle con paciencia el significado del prefijo “auto-“.

El entrevistador quiso echarle un cable en esto de la autocrítica y le preguntó si su seguidismo de los nacionalismos y, en especial, su participación en el gobierno del PNV y su apoyo al plan Ibarretxe, podrían haberles perjudicado. No dirán que no se lo puso fácil. Pero nada: Llamazares, sin asomo de duda, contestó que no. Inasequible al desaliento, el entrevistador dio al entrevistado una segunda oportunidad de demostrar que no desconoce del todo el significado del citado prefijo. Pero esta vez, escarmentado por los fracasos anteriores, optó por la pregunta más fácil: si no fue un error apoyar en Mondragón a la actual alcaldesa de ANV, la que se niega a condenar el asesinato de un ex-concejal del ayuntamiento que preside. Pues ni por esas. Ni eso reconoció Llamazares como error.

Como suele ocurrir en tan extraños ejercicios de autocrítica, lo mejor fue la explicación que dio. Dijo que él había ido a Mondragón tras el asesinato de Isaías Carrasco, había hablado con sus compañeros de allí (o sea, los que pactaron con ANV) y había descubierto ¡que hacer política en Mondragón era muy complicado! Así que ya sabemos cuál es el problema. El País Vasco y Navarra están llenos de irresponsables que, ajenos a la complejidad de la política de lugares como Mondragón, hacen cosas como negarse a pactar con partidos como ANV. Y, claro, luego les pasa lo que les pasa.

A mí sólo se me ocurre pedir a Llamazares y Madrazo que organicen en el País Vasco y Navarra una buena cruzada pedagógica a base de cursillos acelerados de autocrítica. A ver si consiguen que los políticos del PSE, el PP y UPyD, los miembros de los colectivos de víctimas y los militantes de las organizaciones cívicas de resistencia a ETA se enteren de una vez de que lo de andar haciendo política por ciertos lares es cosa complicada. Porque lo de ser simplista es malo siempre, pero en esos lugares además es letal.

Que se lo digan si no a Isaías Carrasco. Si sus paisanos de Ezker Batua le hubieran informado a tiempo de lo complicado que era hacer política en su pueblo, otro gallo le hubiera cantado. Lástima, pero es que Llamazares y Madrazo no pueden estar en todo.

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4 Responses to Mondragón y la autocrítica de Llamazares

  1. pedronicolaszaragoza dice:

    Sí, apelar a la complejidad de la situación no sólo es un acto de cinismo sino también un insulto a todos los “simplones” que resisten frontalmente contra la banda asesina ETA y a los que su simplismo les acarrea la muerte en algunas ocasiones. En esto Llamazares la misma cutre-estrategia argumental que en el apoyo a la dictadura castrista.

  2. rafaelsanchezdiaz dice:

    Pero claro la culpa de su batacazo la tiene, ahora, la ley electoral. Esa falta de decoro y de ética en Mondragón, nada tiene que ver para que la gente (poca ha sido para lo que merecen) haya salido en estampida abandonando a IU. 0 esaños deberían haber sacado.

  3. Volker Kirberg dice:

    ¿Qué identidad política tiene realmente IU? ¿la de Zapatero, Urkullu o la de Josu Ternera? Nuestro Gaspi debería seguir al frente de su partido, porque con sus sandeces nos puede llegar a hacer el favor de que esta jiliprogresía estúpida desaparezca del mapa político español. ¡Sí señor! Cero diputados.

  4. Ramón Ángel dice:

    Tengo conocidos que han votado a IU, ¡ tapándose la nariz! ( le ha salido competencia al PSOE en esto) hasta ese extremo ha llevado Llamazares a la coalición de izquierdas. No solo la ha dejado en su más mínima expresión ( culpa de los españoles, que no se enteran, y de otros, que se las saben todas) además ha conseguido que muchos de sus pocos votantes depositaran la papeleta en la urna sin gran convencimiento al hacerlo. Esta es la consecuencia lógica para un partido que se le llena la boca de igualdad y libertad para los españoles, pero que en la practica ha sido fagotizado por las tesis ultra conservadoras nacionalistas más rancias y colabora en política con quienes pisotean la libertad y jalean a los asesinos de ETA, solo por tocar poder. Menos retórica progreta y más política vertebradora, Gaspi.

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