Investigación: ¿la “solución final”?

El 30 de abril, en el suplemento “Campus” del diario El Mundo, José Canosa publica un artículo titulado Zapatero y la “California de Europa”. En él critica la política del Gobierno en materia de investigación, pero, sorprendentemente, no porque Rodríguez Zapatero haya incumplido sus compromisos, sino por todo lo contrario: porque insiste en la necesidad de aumentar el número de investigadores. Nada más lejos de mi intención que defender la política de investigación (ni la política educativa) del pasado gobierno. Pero nada más lejos también de mi intención que dar por buena la “solución final” que Canosa propone para el sistema de investigación en España: “Las instituciones soviéticas, alimentadas exclusivamente por el Estado, están abocadas a desaparecer, como ha sido el caso con muchos institutos científicos de la antigua URSS y de Alemania del Este.” Ese es el destino al que se condena sumariamente a las equipos de investigación de las universidades públicas españolas y del CSIC.

Para justificar dicha “solución final”, Canosa insiste en los tópicos sobre investigación y universidades que han sido el núcleo del discurso del Partido Popular en las pasadas elecciones y que fueron expuestos en un debate en la Universidad de Murcia por uno de los candidatos del PP, que además es una de las cabezas pensantes de la FAES (pueden encontrarse los enlaces al debate aquí). El mensaje es simple (y simplista). Se basa en dos datos. Uno, que entre las cien mejores universidades del mundo figuran numerosas universidades de Estados Unidos y ninguna española. Dos, que entre las mejores escuelas de negocios del mundo figuran varias españolas. De estos datos se extrae la conclusión de hay que ir liquidando los centros públicos de investigación y dejar la investigación en manos privadas.

¿Cómo se llega de las dos premisas citadas a la conclusión? Pues por una serie de verdades a medias o falsedades completas y de falacias como las siguientes:

1. Se da por supuesto que las universidades norteamericanas (al menos las importantes) son privadas. Lo cual es falso. En California, que es el Estado que se cita en el artículo, la principal universidad es la Universidad de California, que es en realidad una enorme red de universidades públicas que incluye algunas tan prestigiosas como la de Berkeley o la UCLA, entre otras.

2. Se pasa de hablar de universidades norteamericanas a hablar de universidades anglosajonas obviando el hecho de que las británicas son en su mayoría públicas (y especialmente las de más prestigio).

3. Se reconoce a medias, aunque luego se obvia, el hecho de que la financiación de la investigación en las universidades californianas (públicas o privadas) que hizo posible el desarrollo de las industrias de nuevas tecnologías fue pública. Sin esa inversión del Estado, dicho desarrollo hubiera sido imposible, así que, contra lo que se pretende dar a entender, el motor financiero de la revolución tecnológica en California fue el Estado.

4. Se comparan las universidades norteamericanas (dando por supuesto el hecho falso de que son todas privadas) con las españolas (dando por supuesto el hecho también falso de que son todas públicas). Cuando lo riguroso sería comparar las públicas y las privadas estadounidenses por un lado (cosa que no se hace) y las públicas y las privadas españolas por otro (cosa que tampoco se hace). Si se hiciera lo segundo, es decir, comparar la productividad investigadora de las universidades públicas y privadas españolas (viendo el curriculum investigador de los profesores de unas y otras o los proyectos de investigación financiados obtenidos en convocatorias competitivas, por ejemplo), el resultado sería espectacularmente favorable a las públicas, tanto en términos absolutos como relativos. Porque, salvo excepciones muy contadas, las universidades privadas españolas, sencillamente, no son centros de investigación. Si se desmantelara, como se propone en el artículo, los centros de investigación públicos (que en el artículo son calificados de “soviéticos”), sean del CSIC o de las universidades, el resultado no sería que la investigación en España decaería, sino que prácticamente desaparecería.

5. El contraejemplo de las Escuelas de Negocios no es tal. Por la sencilla razón de que no son centros de investigación, ni buenos ni malos. Son otra cosa, muy respetable, pero no centros de investigación. Eso por no hablar de ciertas “universidades” que sí son, ciertamente, excelentes “escuelas de negocios”, pero inmobiliarios.

El argumentario oficial del PP, muy bien ejemplificado en este artículo, es un modelo de lo que no debe ser el razonamiento científico. Se sustituye la crítica por el anatema (por ejemplo calificando de instituciones soviéticas los departamentos e institutos de investigación de las Universidades públicas y el CSIC o los títulos oficiales y los funcionarios nada menos que de “impedimentos medievales”), se mezclan churras con merinas y se ocultan los datos más relevantes. En definitiva, una aplicación de la máxima de “no dejes que los hechos te estropeen una buena teoría”. Mala máxima cuando se trata de diseñar la política científica, que en este caso lleva a la peregrina conclusión de que el problema de la investigación en España son las instituciones que investigan y la solución está en las que no lo hacen.

¿Y todo para qué? El artículo lo deja claro. La única intervención del Estado que sí se defiende, muy en la línea del pseudoliberalismo selectivo que practica nuestra derecha, es la financiación pública de los programas de postgrado. O sea, que, cuando de lo que se trata es de financiar los másteres de las universidades privadas, de iniciativa privada nada. Para eso sí valen los soviets.

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6 Responses to Investigación: ¿la “solución final”?

  1. Javier dice:

    Muy interesante, me había dejado perplejo el otro artículo.

  2. Tus críticas al artículo de Canosa me parecen ajustadas y las comparto. Sin embargo, te centras solo en un aspecto y quedan algunas cuestiones que habría que plantear y responder.
    ¿Hay alguna posibilidad de que alguna Universidad española llegue a estar al nivel de las mejores del mundo? Yo creo que no. Tu nada dices. Si estás de acuerdo conmigo, algo habría que hacer. Si lo que propone Canosa de eliminar la Universidad pública no vale ¿qué hacer? Pues yo creo que algunas de sus propuestas son acertadas.
    -Eliminación del funcionariado: todos los profesores deberían ser contratados y el que no rinda a su casita. La Universidad sería pública pero no servida por funcionarios.
    -La institución debe formar buenos investigadores y profesionales y debe ser capaz de captar fondos para investigar y para contratar buenos profesores.
    -El Rector debe ser contratado (excluyendo a los profesores de la Universidad) y ser capaz, como el Director de una gran empresa, de publicar anualmente los “beneficios” (fondos captados de instituciones públicas y privadas, éxitos de sus egresados, publicaciones en revistas de categoría, etc.) y si estos no crecen, se contrata a otro. Es decir, debe estar al servicio de la institución (pública, por supuesto) y no de sus empleados/votantes. Los profesores haciendo de lo que no son, gestores, en lugar de docentes/investigadores es escandaloso ¿o no?
    -El Rector debería rodearse de un equipo de expertos externos que le garanticen que solo se contrate al profesor más capacitado, es decir, aquel que sea mejor docente/investigador o, de otro modo, el que más “beneficios” reporte a la institución.

    Yo creo que esta propuesta no costaría ni un euro más. Piensa que contratamos muy mal al profesorado impidiendo que accedan candidatos que no son de casa.

  3. manuel espinosa dice:

    Se nota que este artículo está escrito por la pluma de un filósofo, y además de los antiguos, es decir, de los que consideran que la ciencia es también filosofía. Pero la realidad es la que es, y la ciencia también, al margen de elucubraciones filosóficas y políticas. La experiencia es lo que vale, y en eso USA es sin duda el camino para la verdadera ciencia innovadora y de vanguardia, guste o no a los filósofos y políticos. La realidad indica que no habrá una California europea mientras se siga mareando a la perdiz con el viejo tema de las universidades públicas versus universidades privadas. En el fondo lo que subyace a esta polémica es el miedo a la competencia real y el “aggiornamiento” de los diversos niveles funcionariales. Saludos

  4. José Canosa dice:

    El Profesor Hernandez no ha comprendido nada: 1. No he dicho que las mejores universidades americanas sean privadas, sino que cito a la Universidad de California en Berkeley (pública) como una de las diez mejores del mundo. Lo sé bien porque he enseñado ingeniería nuclear en Berkeley. 2. Hablo de las universidades anglosajonas (Oxford y Cambridge son públicas y privadas a la vez) y suizas (éstas son todas públicas) como ejemplo a seguir; pero no propongo la abolición de las universidades públicas españolas. 3. No se comparan las universidades americanas con las españolas, no es posible hacerlo en un artículo de 650 palabras. 4. Yo no hablo de tópicos del PP, soy apolítico y no conozco las propuestas del PP.
    Hernandez puede leer en mis artículos y libro que defiendo la excelencia, tanto en las instituciones públicas como en las privadas.

  5. Ramón Ángel dice:

    Interesante debate

  6. Trinidad Pastor dice:

    En cuanto a LA EXCELENCIA referida por Callosa , si se refiere al Modelo de Calidad Total E.F.Q.M – que es lo que actualmente se entiende- ni en las Administraciones Públicas ni en las privadas se lleva a la práctica “el contento y satisfaccion del cliente Interno” con lo cual el 50% de los clientes es obviado, pero de los clientes externos , si se preguntase a los implicados fehacientemente ninguno estaría contento. El modelo de excelencia E.F.Q.M sirve a intereses principalmente económicos que se utilizan para contratar a las de la limpieza o lavanderia más barata dispuestos a rendir más, lo que se hace mediante el pago a la empresa a la que pertenecen , del mínimo coste, para que el empresario saque de sus trabajadores el máximo beneficio y deje la excelencia a nivel de coste / beneficio , coste eficiencia, coste/ eficacia. Y pare usted de contar.

    Desde luego no voy a discutir si las Universidades españolas están o no a nivel de las mejores del mundo. Sería interesante saber el criterio utilizado. Si se utiliza el nº de publicaciones científicas que realiza, sería mejor saber que alianzas ha establecido la Universidad. Pues no publica más quien más aporta , sino el mismo de siempre, y las publicaciones nos sirven para saber quien enchufa a quien. Ahora si observamos el reconocimiento de los profesionales que salen de ellas a nivel mundial , por ejemplo médicos, no me atrevería yo a decir que existen muchas universidades que otorguen mas prestigio que las facultades de medicina españolas, por ejemplo….

    Las Universidades Privadas, sí, cuando no rinden los profesores son despedidos…Me extraña. Con algo se financiará la privada. UCAM . ¿Cuantos profesores pueden ser despedidos? ¿Porqué? ¿Alguien ha creido que los Kikos han invertido en la UCAM y pagan profesores libres, que sus profesores no arriesgan? Segun tengo entendido , los profesores , han comprado su puesto de trabajo, han invertido en la UCAM, nadie les ha elegido entre los mejores , han ingresado dinero en la Fundación para obtener su puesto de trabajo. Ocurre lo mismo cuando se monta una cooperativa de profesores que crean un colegio…No se trata de que la Internacional Bayer quiera arriesgar su capital fundando altruistamente una Universidad Privada donde los profesores se contratan y despiden , porque el objeto principal es la educación del ciudadano, sino de que un grupo de personas montan un negocio del que se aseguran funcione u otro pierde el capital invertido .

    Indudablemente Sr Callosa, no propone usted la abolición de las Universidades Públicas Españolas, no es necesario , se están aboliendo solas. Tenemos el ejemplo de la Medicina en España, con “numerus clausus” y nota media en selectividad de 8.5-9.5. Esta nota es tan alta que asegura a España que los chicos “tontos” no sean nuestros médicos del futuro , así la sanidad española será extraordinaria en el futuro. Qué pena que se estropee la planificación cuando contratamos en la misma Murcia, anestesistas polacos y residentes en medicina nuclear subsaharianos, argentinos cardiologos y cubanos traumatólogos. Lo digo porque tal vez esas Universidades no exijan “numeros clausus” lo que conllevaría que sus estudiantes de medicina pueden ser más tontos incluso que los que no dejamos realicen esa carrera en España. Estamos a salvo , porque no todos los argentinos, ni subsaharianos son contratados en España con sueldos de 75.000 € al año, sólo algunos. ¿ Para lo que existirá un baremo…? ¿Quien lo hace? ¿Quienes son? ¿Bajo qué convenio? ¿Mediante qué tratado?
    Acepto perfectamente que el hijo de mi vecina no sea mi médico de cabecera, porque es tontito y tiene solamente NUEVE de nota media, lo que no conduce a la EXCELENCIA. Lo que no entiendo es porqué si sus antepasados hicieron España y entregaron su vida por aquello que llamaban Patria, no les dán algún punto extraordinario por entregar la vida en la guerra civil, o bien se los quitan a los otros porque el argentino no habla catalán y el subsahariano no sabe gallego .

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