El disputado voto de la “derecha extrema”

Un par de encuestas recientes proporcionan datos muy alentadores y muy reveladores sobre la intención de voto de los españoles.

Empiezo por los alentadores. Hoy mismo publica el diario El Mundo una encuesta según la cual Rosa Díez es la única que llega al aprobado (podéis ver los datos en la página de UPyD). Esta noticia concuerda con otra igualmente alentadora: la última encuesta publicada del CIS (la del mes de abril) hace una estimación de voto que atribuye a Unión Progreso y Democracia un 2,6%. Si tenemos en cuenta que en las elecciones de marzo tuvo el 1,2, esto significa que en un mes ha duplicado holgadamente sus expectativas electorales. No está mal para empezar, ¿verdad? Y en sólo un mes.

Paso ahora a los datos muy reveladores. El sondeo del CIS proporciona una información que debería hacer reflexionar a más de uno y más de dos (o, si lo de reflexionar es mucho pedir, al menos ser más prudente en sus afirmaciones). Me refiero al dato de intención de voto y simpatía política por escala de ideología. En la encuesta se pide a los ciudadanos que se definan en la escala izquierda-derecha autoasignándose un número del 1 al 10 (siendo 1 el máximo de izquierdismo y 10 el máximo de derechismo). El estudio agrupa a los encuestados en cinco tramos según sus respuestas. Llamémoslos izquierda-izquierda (1-2), izquierda (3-4), centro (5-6), derecha (7-8) y derecha-derecha (9-10). En total, el porcentaje de intención de voto más simpatía de UPyD es del 2,1%. Desglosado por tramos en la escala de ideología, consigue su mejor resultado entre los centristas (3,5%), luego entre los de izquierda (1,9%), ambos por encima de los resultados globales obtenidos en las elecciones pasadas. Consigue resultados satisfactorios (similares a los que obtuvo en las elecciones) en los grupos derecha e izquierda-izquierda (1,2% y 1,1% respectivamente). Esto significa que, hoy por hoy, el votante potencial más típico de UPyD (y cabe pensar que el votante real en las elecciones pasadas no diferirá mucho de este perfil) se define como de centro, centro-derecha o centro-izquierda. Y, del resto de los votantes, UPyD tiene más éxito entre los de izquierda que entre los de derecha (1,9% frente a 1,2% respectivamente). A lo que hay que añadir que obtiene un 1,1% entre los de izquierda-izquierda (sólo una décima menos que entre los de derecha), mientras que obtiene un cero patatero entre los de derecha-derecha. Resumiendo, el electorado que hoy por hoy se siente más atraído por UPyD puede describirse, atendiendo a su autodefinición ideológica en la escala izquierda-derecha, que tanto obsesiona a tantos, como centrista con un cierto sesgo hacia la izquierda (este sesgo es mayor si se mira el dato de recuerdo de voto).

Pero el dato más llamativo es que UPyD tiene intención de voto en todos los segmentos, incluidos los que no saben (1,0%) y los que no contestan (0,9%), excepto en uno: los votantes que se autodefinen como de derecha-derecha, por seguir con esta etiqueta. Así que parece que el sector del electorado que menos atraído se siente por nuestro partido es lo que los medios progres denominan extrema derecha o “derecha extrema”. Lo gracioso del asunto es que, según la encuesta, somos el único partido de ámbito nacional al que sucede tal cosa. El PP tiene una intención de voto más simpatía entre la “derecha extrema” del 79,3%. Suena a poco, ¿verdad? ¿Cómo es que no obtiene el 100% o casi? ¿Dónde va a parar el 20,7% restante? ¿A la abstención o a partidos minoritarios? Pues no: por la abstención se inclina sólo el 3,4% y por otros partidos también sólo el 3,4%, en total el 6,8%. ¿Dónde iría a parar, según la encuesta, el voto de ese misterioso 13,9% restante de “fachas”? Sorpresa: un 10,3% al PSOE. Todo un éxito para Zapatero, sobre todo si se tiene en cuenta que sólo tiene el 4,5% de derecha a secas. El resto, o sea un 3,4% se inclina ¡por IU-ICV! Nótese que la intención global de IU-ICV es del 4,2%, así que su éxito entre la denostada “derecha extrema” es extraordinario (sobre todo si lo comparamos con su 0% entre la derecha a secas y su pobre 1,3% entre el centro). Conclusión: a nuestras izquierdas no parece dárseles mal del todo el caladero ultraderechista. Al PSOE se le da mejor que el caladero de la derecha más moderada y a IU-ICV, no mejor, sino mucho mejor que la derecha moderada y que el centro. Los únicos realmente negados para pescar en esas aguas turbulentas somos nosotros, porque UPyD es el único partido que se quedaría sin una parte de la tarta del pastel del electorado más derechista.

Curiosamente, los medios progres suelen califican nuestro discurso de “derecha extrema”; y algunos exaltados incluso de “fascista”. Pero los pobres “fachas” parece que no se han enterado. Claro, como no leen ni El País ni Público y no escuchan la SER, no saben que lo suyo es UPyD. Y, claro, en su ignorancia, votan al PP, al PSOE o a IU-ICV.

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3 Responses to El disputado voto de la “derecha extrema”

  1. joseluisros dice:

    Magnifico análisis Manolo.

    La verdad es que es un dato revelador ese cero coma cero por cien y dice mucho del partido al que se le atribuye, dice que no es un partido extremista en absoluto, dice que es un partido coherente y dice que es un partido que defiende posturas insubrayables por la extrema derecha de nuestro país y que, además, lo hace con la suficiente entrega como para conseguir que se den cuenta.

    Con respecto a los agoreros, místicos y clarividentes que ven en UPyD un partido de extrema-algo comparto plenamente tu opinión, la que expresaste en el artículo anterior, o no saben o no quieren saber lo que en verdad es y representa este partido
    Un saludo.

  2. Frani dice:

    Yo leo Público. Y sólo tengo que hacer una crítica a ese periódico(en lo que a UPyD respecta) y es que digan que los votos de UPyD vienen de la derecha, son votos de derecha cuando en la comunidad de Madrid si algún grupo se ha resentido son el PSOE e IU. Como bien dice Rosa Díez esos votos vienen de la casa de cada uno. Muchos de los que han permitido que gobierne Zapatero en su día dieron la mayoría absoluta a Aznar. ¿Y pasa algo? Eso es sano en democracia. La gente no es de izquierdas ni de derechas, ni siquiera los partidos. Hace mucho que al PSOE se le cayó la O de Obrero. De hecho mi voto estaba entre UPyD e IU y de hecho para el congreso voté UPyD y para le Senado le puse una cruz a UPyD y las dos otras a IU. Lo que tenía claro es que mi voto no es ni en contra de Rajoy ni en contra de Zapatero sino en favor de políticas de progreso claras sin complejos, sin familias, sin ataduras y eso es algo que ni PP ni PSOE dan actualmente a los ciudadanos de la Región de Murcia. Ellos solo dan caciquismo más digno del siglo XIX.

    Saludos

  3. storvice dice:

    Bueno, ya nos han conseguido “ubicar” dentro de la bipolaridad reinante, je,je,je. El centro, bueno, no esta mal. Dice mucho de nuestro partido que tan amplio espectro de mentalidades y ideologias se identifique con nosotros. Esto, segun mi punto de vista, lo unico que realmente hace no es ubicarnos sino sacarnos fuera de esta derecha-izquierda que nos imponen nuestros politicos actuales. Somos “algo” diferente, “algo” que esta ahi y que no es ni igual ni parecido a lo que hay actualmente dentro de la politica española y sobre todo somos “algo” necesario para España.

    Saludos

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