Una consulta ilegal, inmoral e injusta

Ya está. Ya apareció en el Boletín Oficial del País Vasco la convocatoria de la consulta famosa. Y ya ha presentado el Gobierno (y va a presentar el PP) un recurso al Tribunal Constitucional. Bien está. Pero sería un error centrar el debate exclusivamente en la cuestión jurídica de la inconstitucionalidad. Limitarse a denunciar la inconstitucionalidad de la consulta estaría bien si el único objetivo de la convocatoria fuera la celebración efectiva de la consulta. Pero no es así. Supongo a Ibarretxe le gustaría que se pudiera celebrar (aunque tampoco estoy seguro del todo). De lo que no me cabe la menor duda es de que el objetivo principal de la convocatoria no es la celebración de lo que se convoca, sino organizar, en el País Vasco, en el resto de España y en el extranjero, una campaña de desprestigio de la democracia española. Algo perfectamente coherente con la política del PNV desde la transición. Dicha política ha combinado hábilmente dos objetivos aparentemente incompatibles. Uno es la deslegitimación de nuestro régimen político por no reconocer plenamente los derechos históricos de los vascos y su derecho a decidir. El otro es el control absoluto de esas instituciones “ilegítimas”. El resultado es una esquizofrenia política total: la política vasca está dominada por un partido que niega legitimidad a las propias instituciones que controla y Euskadi está gobernada por un gobierno que se deslegitima a sí mismo (o se autolegitima apelando a principios pre-políticos). La convocatoria de esta consulta es coherente con esta política. El argumento es sencillo. El Parlamento vasco, democráticamente elegido, decide por mayoría consultar a los ciudadanos vascos cuál desean que sea su futuro político; o sea, lo más democrático del mundo (“¿qué hay de malo en ello?”, como no se cansa de repetir el Lehendakari). Pero esa convocatoria no puede celebrarse porque la Constitución española lo impide. Luego la Constitución española no es democrática. Con ello se contribuye a deslegitimar la Constitución y por lo tanto el régimen político vigente y, a la vez, se consigue presentar a los partidos constitucionalistas como agentes del “Madrid” opresor y a los nacionalistas como los únicos que defienden el derecho de los vascos y las vascas a decidir su futuro. Lo de siempre: deslegitimación de las instituciones y a la vez propaganda política para seguir controlándolas.

Por ello es importante, además de denunciar su inconstitucionalidad, insistir en que esta consulta no sólo es ilegal sino, además, profundamente antidemocrática. Es, tomando prestada la expresión que IU (que, por ciento, apoya la convocatoria) usó para calificar la guerra de Irak, ilegal, inmoral e injusta. Ilegal porque invade competencias del Gobierno central y las Cortes Generales. Inmoral porque se celebra con una organización terrorista activa que impide a todos expresar libremente sus opiniones políticas. Injusta porque pretende antidemocráticamente que una cuestión que afecta a todos los ciudadanos españoles sea decidida sólo por una minoría de ellos. La soberanía reside en el conjunto del pueblo español. Si se ha de introducir algún cambio fundamental en nuestro sistema político, todos los ciudadanos españoles tenemos derecho a ser consultados.

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3 Responses to Una consulta ilegal, inmoral e injusta

  1. Juan dice:

    No se podía decir mejor.

  2. m.reduss dice:

    Es una pena, que con lo bien explicado que esta, solo lo entendamos los de siempre.

  3. […] convencido de que es políticamente suicida a corto plazo. Me remito a un artículo mío anterior Una consulta ilegal, inmoral e injusta (perdón por autocitarme, pero lo hago para no repetirme). Las iniciativas soberanistas de los […]

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