El franquismo es historia

De vez en cuando uno siente la tentación de llevar una agenda en la que apuntar las cosas que uno desearía contar en el futuro a sus nietos. Si yo llevara una agenda tal, daría preferencia a sucesos particularmente chuscos pero a la vez muy reveladores de cómo anda el patio. Por ejemplo, la petición por parte de un juez del certificado de defunción de Franco. La petición es pintoresca y deriva de otra decisión no menos pintoresca: la de abrir un proceso, nada menos que por crímenes contra la Humanidad, pero sin imputados.

Como suele suceder, detrás de este tipo de esperpentos hay problemas que cualquiera con un mínimo de sensibilidad debería tomar muy en serio. Y el problema es que en 2008 todavía hay españoles oficialmente desaparecidos. Seguramente es un problema cuya solución plantea dificultades técnicas; pero, desde el punto de vista político, es muy sencillo. Bastaría con que el Gobierno reconociera a todos los españoles que lo solicitaran el derecho a que el Estado investigue o financie las investigaciones para averiguar el paradero de los restos de sus familiares. Y que, una vez establecido éste, financie también, si y sólo si lo desean los familiares, la exhumación de los restos para que los descendientes dispongan de ellos como consideren oportuno. No creo que nadie en su sano juicio pudiera oponerse a semejante cosa. Y el que se opusiera lo único que conseguiría es poner de manifiesto su propia inhumanidad.

Pero el Gobierno ha decidido a la vez alentar esta empresa y desentenderse de ella. Así que ha animado a una serie de asociaciones privadas a realizar la tarea mientras él se lavaba las manos. Ante la inhibición del Gobierno, a dichas asociaciones sólo les quedaba la vía judicial. El resultado es el esperpento que mencionaba al principio: un proceso sin imputados y unos familiares de las víctimas cuya opinión es la que menos cuenta.

Sobre este tema, una persona conocida en los medios parlamentarios del PSOE como “su señoría”, “cierta diputada” o “la innombrable” y en el resto del mundo como Rosa Díez, afirmó que un juicio sin imputados no tiene sentido y que si de lo que se trataba era de estudiar lo sucedido, para eso están los historiadores. El Presidente del Gobierno acaba de dar la razón a la innombrable, por supuesto sin nombrarla, al afirmar que al franquismo ya lo ha juzgado la historia (y por lo tanto no hace falta que lo juzgue ningún juez). Sabia declaración. Si la hubiera hecho hace cuatro años, nos habríamos ahorrado muchas polémicas absurdas y nos habríamos puesto a trabajar en serio reconociendo a cualquier español o extranjero que lo solicite el derecho a que sus familiares fallecidos sean localizados, identificados y puestos a su disposición. Pero, claro, no se trataba de eso.

Mención aparte merece el argumento de la fiscalía para oponerse al proceso. Pero, como merece mención aparte, queda para otra ocasión.

Anuncios

2 Responses to El franquismo es historia

  1. Icu dice:

    Yo no entiendo la necesidad de abrir y reabrir viejas heridas pero sin cambiar nada. Esta claro que las victimas del franquismo y la guerra civil merecen un hueco en nuestra memoria colectiva y un reconocimiento, pero las victimas de ambos lados. Tampoco entiendo el interes por comparar la politica actual con la de la guerra civil, como si estuvieramos en guerra y hubieran buenos y malos.

    España debe otorgar a sus victimas (las de ambos lados), el lugar que les corresponde, pero no creo que se deba hacer por vía judicial, ni con toda esta expectación mediatica.

    Que no nos engañen, esto no es más que una cortina de humo para que nos olvidemos de la crisis. Pronto sacaran el tema del aborto y la laicidad para debatir, aunque dejandolo todo como esta. El PSOE sabe en que temas tiene un filon electoral y piensa explotarlos, aunque no tome ninguna medida y todo siga igual

  2. Genial artículo. Totalmente de acuerdo.

    No podemos permitir que se pierdan los deseos de paz que surgieron tras la muerte de Franco y durante la transición democrática. Lo más inteligente que se ha hecho en este país es el “borrón y cuenta nueva”, el “basta ya de pelearnos y asesinarnos entre nosotros”. La historia de España es muy larga, no hay que ceñirse sólo a la dictadura franquista para determinar quiénes son los buenos y quiénes los malos, porque eso no existe. Las guerras y las luchas provienen de la ignorancia, no de la existencia de individuos que tienen la razón y de otros que no la tienen.

    Y, lógicamente, la polvareda antifranquista que se ha levantado últimamente también es producto de la ignorancia, de la ignorancia de un país con un sistema educativo que hace aguas por todos lados y que reniega de la historia realista de su país por intereses de quién sabe qué índole.

    Un cordial saludo.

A %d blogueros les gusta esto: