El PP y la última cruzada (por ahora)

20070823200923-jimenez-losantos-y-la-ultima-cruzadaCon las zancadillas que te ponen los demás puedes caerte o no. Con las que se pones tú mismo te caes seguro. O si no que se lo digan a nuestra derecha, ese regalo que el cielo ha enviado al Gobierno socialista. Esperanza Aguirre suele decir que el PP de Rajoy comete el error de caer en las trampas ideológicas que le tiende el PSOE. Es un diagnóstico optimista porque la dolencia es más grave: el PP se pone las trampas él solito y, claro, no ha terminado de salir maltrecho de una cuando le viene encima la siguiente.

Y no me refiero a sus peleas internas, tema que me aburre como pocos, incluso ahora que adquiere ciertos tintes de novela negra con las supuestas tramas de espionaje. La división es mala, claro, pero el problema es que cuando se ponen de acuerdo es todavía peor. Algo así como lo de Mae West (“cuando soy buena soy muy buena, cuando soy mala soy mejor”) pero al revés. Me refiero a las ocasiones en que, todos a una, se dejan arrastrar a cruzadas condenadas al fracaso y al ridículo. La última, la campaña contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Primero dan cobertura política a los sectores más ultras en su movimiento de objeción de conciencia. Luego, desde sus gobiernos, amparan dicho movimiento saboteando la materia (caso de Valencia con la genialidad de que se imparta en inglés por dos profesores simultáneamente) u organizando desde la administración educativa la objeción (caso de la Región de Murcia). Cuando se dan cuenta del callejón sin salida en el que ellos solos se han metido, dan marcha atrás (sucedió tanto en Valencia como en Murcia). Pero el daño ya está hecho: alumnos que tienen que incorporarse a una asignatura a estas alturas del curso, profesores que han visto como el abandono de sus clases era legalizado por la Consejería de Educación y que ahora tienen que lidiar con un problema provocado por ésta, padres frustrados como consecuencia de la manipulación a la que han sido sometidos… Y, sobre todo, una bronca absurda que ha reemplazado el necesario debate sobre los contenidos de la asignatura y la manera de garantizar que no se haga un mal uso de ella (como puede hacerse, por cierto, de muchas otras).

El desenlace ha sido el previsible: el Tribunal Supremo ha declarado que no va contra los derechos y libertades constitucionales que haya una asignatura obligatoria en la que se expliquen los derechos y libertades constitucionales.

Con ello, el PP ha regalado una victoria propagandística al Ministerio de Educación. En lugar de las muchas duras críticas razonables que pueden hacerse a la política educativa socialista, el PP optó por la visceralidad sectaria y la manipulación demagógica de los sentimientos religiosos de muchos españoles. Una vez más, el tiro le ha salido por la culata. Y así nos va, con el sistema educativo en un estado lamentable y la principal responsable de estos males, o sea, la Ministra de Educación, exultante. No sé si vieron su intervención comentando la sentencia. Aunque, al menos en su imagen pública, es de natural poco expresivo, era incapaz, pese a sus denodados esfuerzos, de disimular su fruición. Y la comprendo; no todos los días la oposición te hace un regalo así.

Anuncios

One Response to El PP y la última cruzada (por ahora)

  1. […] 11 Febrero 2009 Reflexión sobre EpC Posted by josecarlosmartinezgalan under Opinión            La asignatura de Educación para la Ciudadanía sigue generando polémica, a pesar del tiempo transcurrido (o como consecuencia de él). No trataré el asunto desde la perspectiva de la nefasta oposición cerril del partido popular, puesto que ya ha sido analizada, con el acierto que en él es habitual, por nuestro portavoz regional, Manuel Hernández, en su blog (aquí). […]

A %d blogueros les gusta esto: