El buey mudo

santo_tomas_aquinoAsí llamaban, según la tradición, a Tomás de Aquino sus compañeros. Lo de buey porque era muy grueso y lo de mudo porque hablaba muy poco. De hecho al parecer lo tomaban por tonto. Se cuenta también que, en una ocasión su maestro Alberto Magno les dijo: “Ustedes lo llaman el buey mudo. Pero este buey llenará un día con sus mugidos el mundo entero.”

Cuento esta conocida anécdota porque el sistema político español también tiene su particular buey mudo. Me refiero, claro está, al Tribunal Constitucional (por lo de mudo, claro está, que nadie se ofenda). Un recurso contra nada menos que un Estatuto de Autonomía que, además, ha marcado el tono del resto de los que han sido reformados o están en ello, lleva la friolera de tres años sin respuesta. Lo que significa que, o bien una ley plenamente constitucional aprobada por el Parlamento de Cataluña, por las Cortes Españolas y por los ciudadanos de Cataluña en referéndum lleva tres años bajo la espada de Damocles de una sentencia pendiente, o bien, lo cual es más grave aún, los ciudadanos llevan tres años viendo sus derechos constitucionales mutilados por una ley que contiene disposiciones contrarias a la Constitución.

Así que, en cuanto a mutismo, el Tribunal Constitucional deja chico al Aquinate. Pero en lo que lo supera con creces es en lo de llenar el mundo entero. Porque, para llenar el mundo entero, el Doctor Angélico tuvo que tomarse el trabajo de escribir, por ejemplo, los catorce tomos de la Summa Theologica, mientras que el Tribunal Constitucional no ha tenido que decir ni pío, al menos públicamente, porque los mugidos los están dando otros. Han bastado algunas filtraciones, rumores, sospechas o simples temores para que el patio político hispano se haya llenado de mugidos más o menos veladamente amenazantes.

Y mientras tanto, los que carecemos de información privilegiada o del don de la precognición asistimos perplejos al espectáculo de la descalificación de una hipotética sentencia contraria a no sabemos muy bien qué aspectos del Estatuto. Una sentencia de la que, por no saber, ni siquiera sabemos si existe o es producto de la imaginación de los celosos defensores del Estatuto. Sólo nos queda esperar a la sentencia y ver si se parece realmente a la sentencia virtual objeto tanto ataque preventivo o, por el contrario, sucede lo que en la fábula de Esopo del parto de los montes: que, después de haber sembrado el pánico con unos signos de parto tremebundos,  los montes dieron a luz un insignificante ratón. Esperemos que en este caso la criatura que para el alto tribunal sea proporcional a los temblores y al estrépito que la están precediendo.

Para lo que sí está sirviendo esta polémica es para que los ciudadanos nos enteremos de la pintoresca doctrina de muchos de nuestros más importantes líderes políticos y de opinión: que un Tribunal Constitucional, por muy tribunal constitucional que sea, no puede deslegitimar una ley aprobada por dos parlamentos y un referéndum. Doctrina que, a falta de otras, tiene la virtud de la simplicidad, porque las constituciones podrían limitarse a un solo artículo que prescribiera algo así como “Será contitucional lo que la mayoría decida”.

Si a esto se suma la doctrina (ésta del propio TC) de que sólo se puede recurrir una ley cuando ya ha sido aprobada, el resultado es la indefensión total del ciudadano ante leyes inconstitucionales. Cuando no está aprobada no es recurrible. Cuando se falla el recurso la ley ya está en vigor y, además, “legitimada”. De ahí la conveniencia de que, como proponemos desde UPyD, se restablezca el recurso previo de inconstitucionalidad para leyes especialmente importantes, como los Estatutos de Autonomía. En realidad lo bonito sería que pudiera restablecerse para todas las leyes. Desgraciadamente, ya se encargó la derecha española de liquidarlo o, más exactamente, de obligar a los demás a liquidarlo para evitar que siguiera usándolo como instrumento de obstrucción pura y dura de toda ley que no le gustara.

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2 Responses to El buey mudo

  1. Pedro dice:

    Por favor los que teneis cierto poder dentro del partido evitar el horror de la colaboración del padre de Mari Luz con UPyD Huelva.

    Soy afiliado último mono de UPyD y estoy acojonado. Mis amigos se descojonan y me dicen si Rosa Díez va a presentar un programa como el Diario de Patricia.

    No lo tomeis a broma, es gravísimo.

    • Manolo dice:

      Esa noticia ya ha sido desmentida. UPyD todavía no ha ni siquiera iniciado el proceso de selección de candidatos. En realidad todavía no ha aprobado ni el sistema por el que serán elegidos porque es una de las cosas que se debatirán en el próximo congreso. Así que tranquilízate y aprovecha para cachondearte tú un poco de tus amigos por su credulidad con todo lo que oyen en los medios de comunicación.

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