La “sin papeles” Aminetu Haimar

Una mujer está al borde de la muerte tras haber entrado en España ilegalmente, procedente del norte de África. Pero, a diferencia de tantos otros casos, su salud no está en peligro como consecuencia de las duras condiciones del viaje, sino por una huelga de hambre que mantiene para pedir que se regularice su situación. Sólo que, al contrario de lo habitual, no quiere un permiso de residencia (ya lo tiene), ni asilo político (ya se le ha ofrecido), ni la nacionalidad española (tiene derecho a ella). Pide algo insólito: que se la expulse del país en el que entró ilegalmente y se la devuelva al lugar del que partió. ¿El mundo al revés? En absoluto. La explicación de un comportamiento tan aparentemente extraño es en realidad muy sencilla: la persona en cuestión fue privada de su pasaporte por el Estado del que es súbdita y trasladada contra su voluntad a España “sin papeles” (ni siquiera una orden de expulsión) y el lugar desde la que fue trasladada a España es su ciudad de residencia. Y, lógicamente, lo que quiere es regresar a su casa, no que se regularice su situación en el país al que ha sido conducida ilegalmente y a la fuerza. ¿Cuál es entonces el problema? Pues que, y esto sí que es el mundo al revés, las autoridades del país al que ha llegado ilegalmente se niegan a expulsarla.

Este sería un buen guión para una película de acción: una Mata-Hari con información ilegalmente obtenida de vital importancia para la seguridad de un país es secuestrada por las autoridades de éste para preservar la paz y la seguridad mundiales. O una mala malísima es secuestrada por los servicios secretos de un país, como hizo Israel con Eichmann, para juzgar y castigar sus crímenes. O, al revés, una heroína es raptada por un gobierno malo malísimo para neutralizarla y amedrentar a sus seguidores.

Pero no. La protagonista de esta película no es una espía, sino una política. Y no es ninguna terrorista, sino una activista que sólo recurre a medios no violentos y ha sido premiada por ello por diversas asociaciones humanitarias (es ella, como han reconocido organizaciones dignas de crédito, la que ha sido víctima de abusos de todo tipo). Y el país en el que está secuestrada no es una tiranía belicosa, sino un estado democrático paladín de la Alianza de Civilizaciones que, para más inri, apoya o dice apoyar la causa de la protagonista y sus métodos. Así que me rindo: la realidad de un gobierno que secuestra a una mujer extranjera famosa por su defensa no violenta de una causa con la que el gobierno secuestrador dice simpatizar supera, como en tantas ocasiones en la política española, cualquier ficción que uno pueda imaginar.

Aunque, para ficción, la versión de los hechos que ese gobierno nos quiere vender. Según la película gubernamental, el bueno de la película es un gobierno que, movido por su infinito humanitarismo, quiere salvar la vida de una mujer, a la que además, movido por su infinita generosidad, ofrece todo tipo de mercedes para resolver sus problemas. Pero ahí topa con dos escollos. Uno son unas leyes muy estrechas, interpretadas por jueces todavía más estrechos, que le impiden alimentarla contra su voluntad expresa. El otro es el empecinamiento suicida de una mujer que está mal de la cabeza y carece de voluntad y criterio propios. Esta es la ficción, proyectada en sesión continua en la televisión pública, con la que el gobierno hace su lavado preventivo de manos ante la opinión pública.

Y supongo que estará ya preparada la segunda parte de la historia: un gobierno valiente, solo ante el peligro, se desvive por evitar una tragedia mientras unos forajidos, con la aviesa intención de sacar partido del sufrimiento ajeno, le ponen todo tipo de dificultades. Es cierto que esa película la hemos visto ya muchas veces, pero es que, si hay un personaje que a nuestro gobierno le gusta interpretar, es el de héroe incomprendido.

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5 Responses to La “sin papeles” Aminetu Haimar

  1. Trini dice:

    Así son las cosas y así se las hemos contado. Sentimos de corazón sacarles del ensimismamiento en las bondades del Estado protector. Ya sabemos que no conocer produce felicidad , pero un Estado que pretende hacer una Norma Parlamentaria con consenso de todos los grupos políticos para una sola persona, Haidar, es , por lo menos por ahora, un ESTADO RARO . Una ONU que no interviene, una EU que no sanciona,son Organismos Internacionales de defensa de Derechos Humanos RAROS, RAROS…
    Altamente podríamos estar siendo embaucados por ESPEJISMOS ; buena política de terror si ninguna Norma es ejecutada ni nadie tiene competencias reales.
    Cualquier día se secuestra a alguien por su bien, el próximo existe…

  2. Moises dice:

    Me ha encantado tu artículo. Felicidades.

  3. Nacho Velón dice:

    Lo más importante es que la cuestión del Sahara ha salido a flote para verguenza de muchos. Apoyo total a la República Saharaui.

  4. Nacho Velón dice:

    Saludos desde Galicia

  5. Diplo dice:

    Menos mal que he leído este artículo, a base de información sobre el caso se me había olvidado cuáles eran los hechos. Me hago una pregunta: ¿Por qué al mismo gobierno que se atrevió a retirar las tropas de Irak a expensas de acabar con las relaciones con EEUU, le tiembla tanto la mano cuando ha de enfrentarse a dirigentes como Hugo Chavez o el Rey de Marruecos?

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